El mismo invento puede servir para embellecer o para afear, como en el caso de la foto. Las lucecitas artificiales que crean un mágico efecto iluminando las catedrales salmantinas (visibles ambas desde este lugar) es usado para para llenar el plástico que se ve en primer plano, una de las instalaciones lumínicas que llenan el jardín que fuera de los dominicos y que hoy, público, alberga algunas esculturas de Venancio Blanco.

