Reinicio de temporada (que algún día no existirá)

Este año en los primeros días de octubre ya pude ver turrones en los supermercados, aunque alguien me dijo que ya en septiembre se podían comprar. Al paso que vamos la temporada navideña comenzará a retrasarse hasta que se junte el final de una con el principio de otra, con la consiguiente pérdida de ilusión (al que todavía le quede) de ver llegar la orgía alimentaria y consumista que caracterizan estas fechas. Por mucho que lo pienso no llego a saber qué es lo que hace pensar a los fabricantes-vendedores que las ganancias van a ser mayores por comenzar antes. Para mí que es por aquello de «¿Dónde va Vicente»…

La putada, claro, es que nunca podré colocar el «Cierre por fin de temporada» en estas páginas, lo que me obligará a llevar la neurona hasta el límite en la expresión de los cabreos. En fin. Disfrutemos, al menos de momento, que fin y principio no se solapan cual Ouróboros.

«La ilusión» versus «La realidad»

Demostración práctica y tangible del mundo que nos rodea, dicho de otro modo, la ilusión confrontada a la realidad

He aquí la ilusión

Pretendido buzón de Correos para recibir las cartas para los reyes magos.

y aquí la trastienda que nos muestra la cruda realidad

El cajón que, presumiblemente, irá al contenedor.

Traducido a una máxima del que fue Luis A. García (hoy Ernesto Laguna Verdana): «Dios no existe, son los padres».

Ahora que lo pienso también refleja fielmente el mundo que el transmutado arriba mencionado se ha creado: el se cree una ilusión (como todos) que la tozuda realidad se empeña en refutar. Así es la vida, amiguetes.