Una de polacos

Existe en Polonia la costumbre de que los curas en estas-fechas-tan-señaladas vayan casa por casa haciendo visitas en las que se les agasaja con viandas varias, se engalana el hogar con aditamentos religiosos y se les entrega un sobre con dinero. Van precedidos por unos monaguillos que allanan el camino. Una vez hecha la visita, y ya con el sobre en el buche, trazan con tiza las letras C+M+B+2012 ó bien K+M+B+2012 en la puerta de las casas que ya han esquilmado, recordando aquella bíblica historieta de las cruces de sangre de cordero en las puertas. Las iniciales son de los tres reyes magos y el año. Vean la foto ilustrativa tomada en una ciudad de Silesia hace unos días.

c+m+b+2012
c+m+b+2012

Y es que los polacos, desde que tuvieron un papa nacional, son más papistas que el papa. Actualmente, la reserva espiritual de europa. Así no hay quien salga de la edad media.

Igual tengo que volver a ver la tv

Me he encontrado de chiripa con este enlace sobre el programa de nochevieja de José Mota. El blog al que pertenece es bastante serio, pero ameno. Recomiendo también esta otra entrada sobre las vañidades. Vamos, un sitio recomendable a todo navideñodiador que se precie.

Lo dicho, igual me tengo que comprar un receptor TDT y volver a idiotizarme

Los restos de la gran patraña

La patraña por antonomasia, el engaño que los adultos practicamos anualmente sobre los niños, los Reyes Magos que no son ni reyes ni  mágicos, dejaa como secuela una importante cantidad de basura en la ciudad. Este aspectoo presentan muchas de las calles una semana después de la gran fiesta del consumo. Papeles tirados por todas partes afeando la estética ciudadana y recordándonos “que bello es consumir”. Pongo esto entre comillas para hacer un poco de cachondeo sobre una bazofia infumable, un pestiño gigante de moralina barata y manida que cada puta navidad tenemos que aguantar: “Qué bello es vivir“, una peli que es una inyección de morfina cristiana adornada con la gazmoñería patética de los yanquis. Una gran aportación sin duda a las razones para odiar la navidad. Igual el año que viene me decido y hago una entrada entera comentándola. 

Restos de la fiesta de reyes
Restos de la fiesta de reyes

La tortura va llegando a su fin

Una cosa buena tiene la navidad y es ¡que se acaba! Dichosos ustedes que ya han llegado al final de esta tortura anual. El que suscribe, sin embargo, ha de viajar a un país en el que la puta decoración navideña desaparece a principios de febrero. E incluso alguna costumbre tiene su desarrollo en enero. Es por eso que este año no pondré el cartel de “cerrado por fin de temporada” hasta dentro de unos diez días.

Me congratula, sin embargo, la alegría del que ha dejado de padecer este dolor de estómago anual que supone la navidad.

Actualización:

 Y fíjense por donde, me llega este enlace jugoso por correo electrónico. No me he podido resistir a ponerlo.

Ya casiiiiii

Estamos a punto de que termine esta tortura. Tras hoy, que es el día de la gran superchería, el gran engaño, la estafa a la infancia, todo empezará de nuevo, retirarán los horribles escaparates, la espantosas luces y decoraciones, y la sociedad dormida seguirá durmiendo otro añito. Sin embargo esta noche no dejo de pensar en las dos frases, una que hemos sufrido todos y otras que, quizá, sufriremos todos también.

  • Los Reyes Magos no existen, son los padres.
  • Dios no existe, son los Padres.

 Nótese el uso de las mayúsculas, no es gratuito. Si son ustedes, queridos lectores, padres de familia, deberían avergonzarse de engañar con semejante desparpajo a tiernos infantes a su cargo. Si son ustedes comerciantes, deberían avergonzarse de aprovecharse de la burla anterior. Si son simplemente cómplices, deberían avergonzarse, como yo, de todo este engaño de ingentes proporciones. Pensemos que una sociedad más justa, más solidaria, más madura, más adulta y más concienciada no puede empezar con farsas planetarias a los más desvalidos de sus miembros, a los más crédulos, a los más inocentes. Seamos serios, cambiemos esto, no vamos por buen camino, el amor no se puede demostrar engañando y poseyendo objetos.

Sincretismos navideños

Lo que el comercio ha unido que no lo separe dios. El dios dinero une a los otro dioses, ídolos y mitos con deliciosa sencillez en este escaparate de un “veinte-duros-todo-cien-chino” que vi en Béjar hace unos días. A estos señores no les tiemblan las ideas a la hora de hacer negocio, y por eso hacen gala de una laicidad por vía de la profusión de creencias digna de muchos de nuestros políticos. En la foto sólo se ve una parte del escaparate, pero créanme que había más enjuage de dioses. Eso sí, todas las figurillas gozaban de ese hortera diseño que ha impregnado la navidad ñoña desde hace años. Queda el consuelo de que a día de hoy, ya hemos pasado lo peor de estas-fechas-tan-señaladas.

Sincretismos de la navidad
Sincretismos de la navidad

En el país de los toros

Ñores, ñoras*: dos horteradas en una: el puto torosbornil con la puta navidad yanqui-descafeinada.

Toro de Osborne navideño
Toro de Osborne navideño

* Típica y genial entrada de Tip y Coll en sus mejores tiempos. La salida era también genial: La semana que viene hablaremos del gobierno.

Horteradas a cascoporro

Vean el trabajo ímprobo que el comerciante de la calle Zamora de Salamanca se ha tomado para “adornar” su escaparate. Lo peor es que le parecerá bonita esta espantajda machista, etnocéntrica y oportunista. Habrá crisis monetaria, señores lectores, pero lo que es de ideas chorras…

Escaparate hortera
Escaparate hortera

Lados positivos de la crisis

Fíjense en el edificio que ilustra esta foto. Es un palacio, el de Garci-Grande donde tiene su sede Caja Duero (bueno, como se llame ahora) en Salamanca. Y se preguntarán qué me lleva a ponerlo en estas páginas, y es sencillo. Vean la belleza propia de la concepción originaria del palacio y gócenla. Este año pueden, no como hace unos años en que estas gentes se gastaban un pastón para “embellecerlo” con espantajadas de todos los tipos. Pero vino la crisis, se acabó la pasta para estas chorradas y podemos disfrutar del lugar. Como ven amigos, no hay cosa sin lado positivo.

Lados positivos de la crisis
Lados positivos de la crisis