Otro modo

Cuando alguien es consciente a priori de que “yo no la puedo tener más grande” tiene que optar por otra versión: tengo más. Este es el caso de la foto, que como no podía hacer la decoración masás grande, pues puso dos arbolitos. Uno dentro de casa y otro fuera, ocupando toda la altura del balcón.

El suicida

El viejito se suicida. Ante los inminentes planes de recortes sanitarios, la nula apreciación de las pensiones y los hijos y nietos a su cargo, el viejo de rojo ha decidido poner fin voluntario a los chupópteros. O al menos eso parece. Hay más lecturas, claro, porque cuando veo uno de estas espantosas figuritas de santaclauspapanoel colgando de un balcón no sé si pensar que está allí para dejar regalos o para llevarse algo de la casa, nada extraño viendo cómo está el patio. Cuando no me quedad duda es cuando veo a los tres reyes con paquetes: se llevan cosas. Que se sepa, hasta hoy, ningún rey ha traído nada y todos se han llevado bastante . Excepto los míticos reyes magos (claro, como son un mito).

Muñeco de Papa Noel en un balcón
Muñeco de Papa Noel en un balcón

¡Más madera!

Si el otro día hablábamos de las megalomanías lo hacíamos con conocimiento de causa. Resulta que cierto vecino del Paseo de Canalejas 156 el año pasado puso un papanoel motero sobre una moto tamaño natural (una Harley, se diría por la foto) en el balcón de su casa, un segundo piso.

Pregunta: ¿cómo, coño, ha subido el tipo la moto hasta el segundo? Misterio.

Papa noel motorista
Papa noel motorista

Misterio, por cierto, el que ha colocado este año en el balcón principal, relegando al motero al del chaflán. También de tamaño natural las figuritas, con su casita, sus lucecitas (las del misterio, que del dueño lo dudo) y toda la parafernalia incluida luz parpadeante para llamar la atención. La verdad que yo no sé ustedes, pero me pregunto con qué nos sorprenderá el año que viene.

Belén en un balcón
Belén en un balcón