Millones de iluminados

La pasión por la lucecita no conoce límites ni fronteras. El otro día en Toledo vi un camino de luces que coronaba el paso por el famoso puente sobre el Tajo. El puento no estaba iluminado más que una cobertura a modo de palio, o sea, lo bonito sin luz y luego miles de ellas para nada. En Salamanca, en uno de los laterales de la catedral nueva han hecho una cosa similar, la que les dejo en la foto -mala- de más abajo.

Insecto bajo palio luminoso

Es que en este país hay aún mucha gente que añora aquello del palio. Mucha, pero mucha mucha. El obispo Cañizares entre ellos, le gusta a él el boato y la parafernalia más que a una choni. Pero dejémonos de cañizaradas (que otros momentos y otros blog tendremos para seguir) y concentrémonos en el palio luminoso que nos ocupa y que ilustra la foto de más abajo, tomada en la calle Prior (qué casualidad) de Salamanca. Y al final (o principio, que todo en inversible) hay un bicho, un insecto que parece ser una libélula. En fin. insecto bajo palio (y no me refiero ahora al obispo anteriormente citado, quede claro).

Palio luminoso en Salamanca