Otras tierras, otros usos

En diferentes husos hay diversos usos y costumbres. En este mismo huso (mal compartido a lo que dicen) está Italia en la que los regalos no los trae ni un viejo barbudo y barrigudo ni unos reyes, sino algo más prosaico: La befana. Lean e instrúyanse, transmitan estos conocimientos a sus vástagos, hagan de la cultura y el estudio una fiesta. Y sobre todo déjense de andar engañando tiernas criaturas, que está feo feo. Tango más feo cuanto más tiernas e inocentes.

Dios no existe, son los padres

Resulta que un obispo italiano anda desmitificando la figura de Papa Nöel. He aquí la noticia completa. Pues me parece muy bien que ande desmontando mitos el señor Antonio Staglianò, pero ya puestos a hacerlo mejor sería hacer las cosas bien. Y completas. Porque a poco que se busque información se cae la parte en la que dice «que fue creado en el siglo XIX». Se lo perdonaremos (sin penitencia alguna y hasta sin propósito de enmienda), pero le conminamos a seguir en la línea y derribar otros iconos y mitos que le quedan cercanos: los reyes magos, la virgen, y si me apuran hasta el propio dios al que andan estrujando desde su multinacional hace la friolera de casi dos milenios. Y es que arrimar el ascua a su sardina era fácil antes que la gente agachaba la cabeza ante el poder eclesiástico, pero los tiempos han cambiado y ahora el personal se agacha (y mucho) ante el poder de sus teléfonos móviles y sus redes sociales. De hecho hasta el propio Antonio Staglianò ha tenido que rectificar (o sea, agachar la testuz o humillarse como prefieran), ante las críticas suscitadas.

Hala, a aprender que va siendo hora, digo siglo.

Papá Nöel no existe

La fotografía adjunta parece decir esto. En realidad no está muy claro porque quizá algo sorprendió al grafitero/a en plena tarea. Ya se sabe que los nervios traicionan en el peor momento. Queda patente, sin duda alguna, la intención de desmontar la gran patraña urdida alrededor del gordo barbudo de origen europeo que emigró a las américas y vino más gordo, más barbudo, más rojo y manejando más pasta.
Como ya ha quedado dicho en el manifiesto, no insistiremos en lo mucho que nos duele que una sociedad entera (todo el planeta, joder) se entretenga en engañar a los críos con el pretexto de que ellos eran muy felices en su infancia, que si les hacía ilusión, etc. Mientras los perros sigan ladrando los humanos nos seguiremos mordiendo, y mientras se monten estrafalarios engaños a los niños no cambiará la sociedad.

En el caso de este país (Expaña) es aún más grave puesto que se supedita el utilitarismo a la tradición y se les dan las chuches de plástico a los nenes el 24 «porque así tienen tiempo de jugar, los pobres». Bueno, luego también son regalados unos días más tarde, «para mantener la tradición» (coño, esto lo podían aducir el 23, pero no).
Tras esta pataleta dejo a aquellas personas sensibles la reflexión sobre el asunto y el compromiso de que dejemos de aprovecharnos de la inocencia de las criaturas para nuestros fines mercantilistas y chantajistas. El siguiente enlace habla de la «tradición» del tipejo de los paquetes que te hacen volar, digoooooo, que vuela y trae regalos.

Actualización: se perdió el enlace. Cosas de la red.

Pintada "PAPA NOEL NO ESITETE (sic)"
Pintada «PAPA NOEL NO ESITETE (sic)»