No puedo estar más de acuerdo

En un escaparate de una óptica, creo, encontré este adornito con el que, por una vez, no puedo dejar de estar de acuerdo. De hecho lo único que vale de la puta navidad es juntarse con la gente que quieres, familiares y amigos. Sin embargo toda moneda tiene cara y cruz, y este caso no es una excepción. La cruz suelen ser las reuniones familiares en las que tienes que juntarte con gentuza que no soportas y con la que estarías bien contento de emprenderla a leches con ellos. Y ellas, que no se libra ni dios. Quitando esas fruslerías de discusiones y esos personajes insoportables, estoy de acuerdo con la maderita policromada de la tienda a pesar del error a pesar de lo mal que suena la mezcla de singulares y plurales. Olvidémoslo, quitémosle importancia porque total, en Tele5 hablan peor y salen en la tele todos los días.

En un escaparate de una óptica, creo, encontré este adornito con el que, por una vez, no puedo dejar de estar de acuerdo. De hecho lo único que vale de la puta navidad es juntarse con la gente que quieres, familiares y amigos. Sin embargo toda moneda tiene cara y cruz, y este caso no es una excepción. La cruz suelen ser las reuniones familiares en las que tienes que juntarte con gentuza que no soportas y con la que estarías bien contento de emprenderla a leches con ellos. Y ellas, que no se libra ni dios. Quitando esas fruslerías de discusiones y esos personajes insoportables, estoy de acuerdo con la maderita policromada de la tienda a pesar del error a pesar de lo mal que suena la mezcla de singulares y plurales. Olvidémoslo, quitémosle importancia porque total, en Tele5 hablan peor y salen en la tele todos los días.

Estaba pensando que algunas personas sufrirán este año por no reunirse con “los suyos” (que a menudo son “los otros”) y no poder besarse, abrazarse, emborracharse e insultarse. Incluso hasta contagiarse. Me pregunto ¿No habrá habido nadie que esté deseando acudir a una de estas reuniones con aviesas intenciones homicidas? Seguro que sí. No me cabe la menor duda de que las restricciones al movimiento igual hasta salvan a alguno de cometer una tropelía familiar con nocturnidad, alevosía, premeditación y regodeo.

Hala, vayan uds. a escuchar al rey chico en uno de los pocos días que se gana el caviar el angelito.

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