La canción con que pueden disfrutar «Puta navidad» es obra de los geniales, irreverentes e iconoclastas Monty Python, muy adecuada en estos días para los que el sentimiento navideño nos repugna un tantito ¿no? Como ven hay muchos odiantes -ahora les llaman «haters»- en diversas partes del globo.
Si no puedes con tu enemiga…
…¡aprovéchate de ella!
Eso habrán pensado algunos de los guionistas/productores/directores de la navidad. Bueno, y de algunas actrices y actores, claro, pero es de la navidad que trata este blog y por ahí entraremos al comentario. Decía que alguien habrá expresado su cabreo en un guión cinematográfico, pero que otros tantos han aprovechado la situación para hacer caja, una actividad que en la meca del cine hace décadas que es la meta más perseguida. Sea como fuere la cosa, hay una serie de obras para la pantalla que tienen como tema la navidad más ñoña y empalagosa, como es sabido. Todos los años nos torturan con ellas. Otras, sin embargo, reflejan el hastío y hasta el odio. El diario 20minutos ha dedicado una entrada estos días a comentar alguna de estas pelis «aprovechadas»:
- ‘Bad Santa’ (2003) ‘Bad Santa’ (2003) Dimension Films
- ‘Noche de paz’ (2022) ‘Noche de paz’ (2022) Universal Pictures
- ‘La joya de la familia’ (2005) ‘La joya de la familia’ (2005)20th Century Fox
- ‘Silent Night’ (2021) ‘Silent Night’ (2021) Marv Films
- ‘Los tres reyes malos’ (2015) ‘Los tres reyes malos’ (2015) Columbia Pictures
- ‘El día de la bestia’ (1995) ‘El día de la bestia’ (1995) Iberoamericana
- ‘Ana y el apocalipsis’ (2017) ‘Ana y el apocalipsis’ (2017) Orion Pictures
- ‘Gremlins’ (1984) ‘Gremlins’ (1984) Warner Bros
- ‘Negra Navidad’ (2019) ‘Negra Navidad’ (2019) Universal Pictures
- ‘Blanca Navidad’ (‘Black Mirror’) (2014)
El artículo completo (tiene hasta fotogramas) está aquí. Para mi adolece de exceso de cine yanqui ¡cómo no! Encuentro también el hueco de la película cuya crítica social y muestra de la hipocresía hispana más rancia es una de mis favoritas, no solo de estas épocas. Se trata de «Plácido» de Berlanga, que en 1961 mostraba una cara más realista que las babosadas americanas de «¡Qué bello es vivir» de 1946, por ejemplo. Cierto es que tras Berlanga se encontraba a los mandos de la máquina de escribir Rafael Azcona, cuya desaparición dejó a Berlanga más desnudo que el famoso cuento del traje del rey.
No dejen de ver «Plácido» para poder maldecir con ganas en una noche-tan-señalada-como-esta y hala, a buscar su pobre a la calle ¡corran, corran, que se acaban, que no hay para todos!
Decoración para todos
Alguien pensó que este raquítico arbolito salmantino también merecía una decoración para convertirse en un elemento navideño y en lugar de tirar el espumillón al contenedor cercano lo colgó del primer vegetal que vio.

En elcorteinglé de Salamanca
Con tal de atraer público a la tienda se hace cualquier cosa, como la que ayer me encontré junto al Corte Inglés de Salamanca. Había un enjambre de niños y adultos alrededor de no-sé-qué atracción en las puertas, no me atreví a acercarme, pero en el lateral se estaba preparando el siguiente espectáculo, el de la foto -desafortunada lo reconozco- que pueden ver más abajo: un globo aerostático con ruedas y lucecitas pilotado por unas chicas ataviadas en colores verde y rojo con aspecto de enanitas del bosque (gnomos o gnomas, si quieren). Vamos que ni niño dios, ni reyes, ni pastores, ni renos, ni carros, ni gordos barbudos, ni nieve, ni acebos, ni abetos, etc. Ah, pero como tiene luces y colores verde y negro queda disculpada la absoluta ausencia de motivos navideños de la tradición judeo-cristiana o nórdica.
Da igual, es para una buena causa: engañar niños (y engatusar compradores).

Llámenme iconoclasta…
… solo si no perciben la sutil ironía que el afán de innovación, el ansia mercantil y el uso de la tradición navideña ha conseguido en este producto.
Por si no se viese la foto aclararé que se trata de unas velas que se encontraban a la venta en la feria «Eco-raya» (Eco-raia» en versión portuguesa) que se celebró hace pocas fechas en Salamanca. La empresa de explotación apícola que tenía este puesto había colocado unas velas como muestra de lo que se puede llegar a hacer con los productos de las abejas. En este caso con la cera que, en estos tiempos que corren de electrificación masiva, en su uso como velas lo menos importante viene siendo que puedan arder.

Por eso los diferentes modelos de vela eran imaginativos: un osito, una oveja, unos hexágonos y, hemos llegado, una escultura que incluía el sanjosé con capa y sosteniendo un farol y la virgen sosteniendo al niño dios. De la cabeza del capado -el de la capa, entiéndase- la mecha amenazaba e instruía al uso de la escultura: arder e iluminar. Lo de la iluminación como uso masivo en estas fechas de cortos días está explicado y justificado, la costumbre de animar al sol a su nuevo nacimiento es más antigua -dicen los estudiosos- que los más ancianos textos de la biblia.
Me ronda la cabeza un recuerdo, el de una pintada que hace años decoraba una valla junto a la carretera de Guadarrama -Madrid- y que decía «la única iglesia que ilumina es la que arde». Juntando vela y recuerdo saldría aquello de «la única vela que ilumina es la que arde» pero como es algo iconoclasta vista la reflexión anterior, no seguiremos por ese camino.
No hay quien se resista
En la foto aparece Ruth, una amiga extremeña -diseñadora y amante del mundo del motor- delante de la decoración navideña de su hogar salmantino una decoración navideña. No ha podido resistirse a la ordinariez y espíritu consumista reinante, como se puede apreciar, y me envía esta foto con corazoncito en el gesto y todo. ¡Conmovedor!
Hay gente pa tó, pero cada vez los «tós» son más uniformes. Cosas de red.
Actualización mayo 2025: La navidad me persigue hasta estas fechas, como ven. He cambiado el texto indicando que la casa fotografiada no era suya y añadido un poco más del veneno y mala leche que ya voy acumulando para cuando llegue fin de año.

Cartagenera
Decoración de una plaza de Cartagena (Murcia) llena de plantitas -muy monas, muy coloridas- y de unos muñecos que intentan arduamente -sin acercarse a conseguirlo- imitar a los de nieve. Quizá sería recomendable que los decoradores del ayuntamiento visitasen alguna vez lugares donde nieva y hagan algún muñeco con objeto de ver qué aspecto tienen.

Instrucciones para la navidad
Hay mucha gente que usa sus habilidades para demostrar que el título de este blog no es una falacia personal. Vean si no, las «Instrucciones para la navidad» de Begoña Ruiz Hernández, una profesora y escritora abulense cuya arma en este texto es el sarcasmo.
Espectáculo en marcha: cortina de luces
No crean los pocos visitantes que por aquí aparecen que este año me he olvidado del blog. En absoluto. De hecho ya se me cayó la mandíbula cuando a final de septiembre o inicio de octubre vi los turrones, polvorones y otras mandangas navideñas en los supermercados. A este paso se nos va a juntar el inicio con el final y nos va a durar la puta navidad todo el santo año.
Aquí les dejo la muestra de un balcón de Badalona en el que el vecino ha hecho su decoración navideña con un invento nuevo a nivel doméstico: la cortina de luces que va cambiando con una animación ad hoc. Vivir para ver.

Tras la orgía consumista
Este es el aspecto que ofrecía hoy una calle al azar de Salamanca tras la gran farsa de engaño a los tiernos infantes y la orgía consumista que se engancha con la de las rebajas, de los enamorados, semana santa, día de la madre…
No aprenderemos.

