Evasiones posibles

Para aquellos de ustedes que deseen no estar en el mundo estos-dias-tan-señalados, les ofrezco la opción “máscara anti-todo” cuya fotografía está tomada en una de estas tiendas donde venden cosas para fumetas o porreros. La intencionalidad del diseño parece ser no desperdiciar nada de la preciosa substancia (marihuana o hachís) dada la escasez que nos invade por doquier.

 La dicha máscara puede ser usada por los odiadores de la navidad para escalar a un estado de insconciencia que permita superar los rigores de las fechas. No descarto hacerme con una.

Máscara para fumetas
Máscara para fumetas

Pintada navideña

Es en días como este en que uno se hace cuenta de hasta qué punto hace falta el anti-monarquismo, o sea, acabar con todos los reyes. Los magos los primeros por la tremenda vergüenza que debería darnos engañar niños. Los regentes (o figurantes) por lo que suponen de anacronismo, de gasto y de carga social, amén de injusticia.

Es en estos días, queridos y abnegados lectores, en los que el sólo consuelo es que la navidad como cada año, terminará y podremos disfrutar de diez u once meses de paz. ¡Ánimo que ya queda menos!

Feliz falsedad

Somos muchos los que pensamos que la navidad es falsedad, hipocresía y cinismo llevado a extremos de abyección. Algunos simplemente esperan que pasen estas-fechas-tan-señaladas, otros despotricamos en la red como entretenimiento y catarsis y algunos salen a la calle con sus vaporizadores de pintura a que la ciudad sepa lo que opinan. Es, quizá, el caso más elevado de odio a la navidad, el más motivado.

Pintada Feliz Falsedad
Pintada Feliz Falsedad

¡Gracias, amigo desconocido, por tu valiente testimonio!

Animales y otras yerbas

En la plaza mayor de Valladolor Valladolid el ay-untamiento ha colocado una serie de espantajos de adultos y diversiones para niños. Entre ellos están estos animales músicos que se mueven sin orden ni concierto repitiendo una y otra vez los mismos movimientos. Según escribo se me asemejan a políticos, no sé porque. El caso es que la música no es interpretada por ellos; el bello arte de la automática de Juanelo Turriano pasó al olvido. La música es algún engendro cuya grabación (previo pago del canon a la infame SGAE) atormenta a los paseantes. Los decoradores no se han molestado en ocultar el altavoz, total, igual le cobran derechos publicitarios al fabricante. No me llamen malpensado, que el ayunta-miento de Valladolid permite poner publicidades en sitios inusitados.

Pero si de verdad quieren gozar como en el potro, deben visitar la portentosa obra de ingeniería hortera y chabacana de la fachada portada del ayunta-miento, con sus personajes en las ventanas, sus cascadas de luces y sus banderitas rojigualdas en varios lugares. Un auténtico dechado de mal gusto, un gasto inútil y además sectario y tendencioso. La perla del Pisuerga, señores, a su disposición en la, pido perdón por ello, mala foto que sigue. TAAAACHHHHHAAAAAAAAAN.

fachada ayuntamiento valladolid
fachada ayuntamiento valladolid

Bolas y carambolas

El ayuntamiento de Valladolid en connivencia con unas asociaciones no sólo tienen el mal gusto de llenar las calles de lucecitas espantosas (con el gasto que supone y lo feo e inútil del acto) sino que además se regodean en ello con otra vuelta de tuerca: la publicación de carteles a todo color anunciadores del evento. Otro gasto estúpido, inútil y de consecuencias ecológicas nefastas. Vamos, una carambola. En su descargo decir que el cartel, al menos, no es feo como las putas luces.

Iluminamos la ciudad
Iluminamos la ciudad